Y huelo a soledad a nostalgia por doquier
En este verso que me abraza
y que escribo sin querer

Y huelo a tierra mojada a lágrima derramada
En tus mejillas al anochecer
En este verso que me desnuda
Y se desata sin querer

Y huelo a soledad a nostalgia a recuerdos
Sin saber por que
En este verso que escribo
Donde me desnudo sin saber por que

Y huelo a perfume a fragancia sutil de anochecer
A vuelo de pájaros dormidos
A golondrinas que no supieron volar
Como aquella ves

En este verso perdido
Que poco a poco va besándote los pies

Y huelo a madrugada lluviosa
A lágrima derramada en tus mejillas
Sin saber por que

Y huelo a invierno
En este verso que nació sin querer
A soledad a nostalgia en este atardecer

Verso que duele
Que llora
Qui hiere
Sin saber por que…

Y huelo a madrugada de invierno
A un solitario y triste anochecer
En este verso que escribo
Sin saber por que…

Autor: Maria Liberona


La rima me seduce
En ese pequeño verso que me besa
Esa  palabra me habla
Y esa, aquella poesía
Que me desborda las venas

Vuelo
Simplemente sueño
En cada frase
En cada verso que escribo
En cada letra

Dibujando mis fantasías
Y mis sueños en cada palabra
Si, en cada letra

Vuelo
Sueño en cada palabra que escribo
y… en cada verso
simplemente existo

pues en cada letra
en cada palabra
es el corazón el que habla

más el alma suspira
dibujando cada sueño
cada verso en cada palabra
en cada letra

río, lloro y sueño
canto y vuelo
pues cada verso que escribo
simplemente me da alas

para construir mi propio mundo
en cada verso
pues en ellos soy sol, luna
estrella de mar, sirena

flor, copihue, amapola nube
pájaro, mar de primaveras

mujer, perfume de sándalo
con piel sabor a canela

o simplemente hoja al viento
que vuela
capullo de rosa
cielo mar y tierra

fuego, agua
lluvia indiscreta
aquella que se sumerge
en aquellos rincones donde el sol no llega

la palabra me seduce
y…es  aquel verso que a veces me besa
atrapándome cada letra

rima fugaz
que de mi se descuelga
enredándose dentro de mi pecho
iniciando con mis pequeños dedos
un latido eterno en cada letra…





Autor: Maria Liberona